Dibuat oleh: roberto.c.alfredo di physics pada
Imagina que te encuentras con el siguiente diagrama sin ninguna ecuación que lo acompañe.

Figura 1 — Un diagrama T–s desconocido. ¿Qué puedes deducir antes de calcular nada?
¿Qué puede decirnos esta imagen antes de hacer algún cálculo?
Bastante, pero solo si la leemos en el orden correcto. Un diagrama de temperatura–entropía combina varios tipos de información: los estados termodinámicos, el proceso que conecta esos estados y, en algunos casos, una representación geométrica de la transferencia de calor. Estas capas están relacionadas, pero no son intercambiables.
El enfoque más seguro consiste en tratar el diagrama como una ruta trazada en un mapa. Primero identifica las coordenadas. Después localiza las paradas y sigue la dirección del recorrido. Solo entonces conviene preguntarse qué significa la forma de la ruta.
1. Lee los ejes
Un diagrama de temperatura–entropía, normalmente llamado diagrama T–s, coloca la temperatura absoluta en el eje vertical y la entropía específica en el eje horizontal.
La coordenada vertical es
$$ T = \text{temperatura absoluta}. $$
La temperatura suele expresarse en kelvins. Como las ecuaciones termodinámicas utilizan la temperatura absoluta, no se debe interpretar un diagrama T–s empleando grados Celsius o Fahrenheit como si los puntos cero de esas escalas fueran físicamente absolutos.
